Monumento

El monumento es el altar que cada iglesia prepara el Jueves Santo para guardar el Santísimo después de la misa de la Cena del Señor. No es un adorno más: durante unas horas, es el centro de la celebración.

Por qué existe

Porque el Viernes Santo no hay misa y, por tanto, no hay consagración. Lo que se reparte ese día se ha consagrado el jueves, y hay que reservarlo. El monumento es donde se guarda, y ante él se hace la vela, que en muchos sitios se prolonga hasta la madrugada.

La visita a los monumentos

De ahí viene una de las costumbres más agradables de la semana: recorrer a pie varias iglesias esa noche para ver sus monumentos. Suelen visitarse siete, aunque el número cambia según el lugar y no hay regla fija.

Es un buen plan aunque no seas creyente: son las horas en que casi todas las iglesias del centro están abiertas, iluminadas con velas y sin colas, y se ve el interior de edificios que el resto del año cierran temprano.

La Semana Santa, contigo

Consulta procesiones, recorridos y horarios desde En Procesión estés donde estés.

Próximamente en App Store Próximamente en Google Play